sábado, 19 de diciembre de 2015

Descubrimiento de los valores del otro

Publicado por cR!ss mejia en 12:12 9 comentarios
Uno y otro descubre la otra manera de ser hombre y, al mismo tiempo, descubre su propia manera de serlo. Y con ello un sinfín de posibilidades humanas.  



La identidad de las personas se construye y transforma permanentemente a lo largo de la vida. Es aquella confección interna que en distintas fases de la vida nos permite responder preguntas vitales:


¿CUÁLES SON LOS VALORES DE CADA UNO DE LOS POLOS DE LA REALIDAD HUMANA? 

La identidad como valor nos remite a dos perspectivas: por un lado, el desarrollo del auto estima para apreciar aquello que somos y que hacemos.


                 

Interacción de Valores

El hombre, para realizarse, debe estar constantemente abierto a lo diferente, a lo nuevo; debe estar dispuesto a desinstalarse, a arriesgarse. No se realiza si se cierra en su mundo doméstico y rechaza la diferencia.


El encuentro entre los sexos hacer que el varón se enriquezca con los valores femeninos y viceversa.


Los valores, como las hormonas, no son algo exclusivo de cada sexo. En todo ser humano se da “lo masculino” y “lo femenino”, aunque con diversa acentuación, determinada por la estructura opcional y el influjo de la cultura. El varón tiene un reducto inconsciente femenino y en el inconsciente de la mujer duermen los elementos masculinos. 



El varón estimula a la mujer a descubrir y realizar, a partir de dentro, su dimensión masculina, que es además enriquecida por el contacto y vivencia con él. Y viceversa. El encuentro de un dar y recibir enriquecedor.


Diríamos que “lo femenino” está dentro del varón, pero la mujer lo corporifica en el mundo. Y, al revés, lo masculino. El diálogo, la convivencia, despierta lo que hay de masculino en la mujer y lo que hay de femenino en el varón.

El varón, más rudo, activo y solitario, incorpora valores femeninos: se vuelve delicado, acogedor, comprensivo y tierno.

Diríamos que “lo femenino” está dentro del varón, pero la mujer lo corporifica en el mundo. Y, al revés, lo masculino. El diálogo, la convivencia, despierta lo que hay de masculino en la mujer y lo que hay de femenino en el varón.

El varón, más rudo, activo y solitario, incorpora valores femeninos: se vuelve delicado, acogedor, comprensivo y tierno.

Los Valores de Hombres y Mujeres



Un estudio reveló que las mujeres y los hombres se comportan diferente antes y después de un cambio de vida significativo, un salto cuántico, un golpe de vida,  algo que les haga cambiar su nivel de conciencia.

Los valores antes del salto cuántico: 

Los valores de los hombres:
  1. Obtener riqueza – dinero
  2. Tener aventuras con sus amigos
  3. Conquistar….
  4. Tener éxito
  5. Tener placer
  6. Ser respetado
Los valores de las mujeres:
  1. La familia
  2. Deseo de independencia
  3. Tener una carrera
  4. Encajar
  5. El atractivo físico
Los valores después del salto cuántico: 

Los nuevos valores de los hombres:
  1. La espiritualidad
  2. Paz Personal
  3. La familia
  4. Dejarse llevar por Dios
  5. La sinceridad
Los nuevos valores de las Mujeres:
  1. Mi crecimiento personal
  2. Mi autoestima
  3. Espiritualidad
  4. Felicidad
  5. Perdonar

La sexualidad es una realidad creacional. Dios creó al varón y a la mujer el uno para el otro.

La igualdad de sexos: en el Génesis la mujer “carne de su carne” es una ayuda adecuada, Cristo esposo de la iglesia y la mujer, en contacto con el varón, superando su tendencia más bien receptiva y pasiva, se vuelve más dinámica y creadora. Este enriquecimiento mutuo no se logra en un mundo “unisex”, sino en el diálogo “varón – mujer”, que cobra matices distintos según el “proyecto de vida” de cada uno. 


De lo masculino por el varón, hizo que éste llegara a considerarse el único detector de la racionalidad, del mando y de la presencia activa en la sociedad, relegando al sector de lo privado y a las tareas de dependencia a la mujer.

Experiencia de comunión interpersonal


Además, el descubrimiento del carácter personalista de la sexualidad –desde Freud en adelante- ha llevado la filosofía a interpretar la experiencia sexual como experiencia de comunión interpersonal.

Mientras que Jaspers y Marcel, filósofos existencialistas, han reflexionado profundamente en la comunicación y piensan que existen estos dos tipos de clases:

Una comunicación objetiva, en la que el hombre se relaciona con otro y le considera pieza manejable que vivirán juntos, pero no convivirán, constituirán una colectividad, pero no una comunidad. Es la relación más frecuente en los contactos sociales. Es comunicación imperfecta, pero ella puede transformarse en acicate para alcanzar la verdadera comunicación.

En la comunicación subjetiva, el hombre no se despersonaliza en relación con los demás, al contrario, muestra su disponibilidad para con el otro en 2 virtud de su libertad y autonomía. Las personas relacionadas son detectadas en un clima de amor, de simpatía y de afecto. 
Para mayor comprensión del tema, te invitamos a visitar el vídeo que a continuación presentamos.


La sexualidad es una forma expresiva privilegiada de la persona. Las diversas expresiones de la sexualidad (miradas, caricias, besos, etc.), son todas posibilidades de lenguaje, de reconocimiento del otro como otro. Los gestos, las miradas, las caricias..., quedan de repente iluminados, cuando se hacen lenguaje y palabra, para llevar el mensaje íntimo y profundo que el espíritu deposita en ellos.

La necesidad fundamental del hombre


La sexualidad debe estar vinculada al progreso del amor como pareja ya que el ser que sólo busca la satisfacción de los placeres va rumbo al fracaso,  sino más bien hay que darle el correcto sentido que tienen la sexualidad: llevar al amor oblativo vértice de la maduración de la persona.  



Pero no hay que olvidar que la sexualidad es una realidad dinámica, evolutiva. Va creciendo, desarrollándose y madurando lentamente a lo largo de la vida.


Además la sexualidad esta íntimamente unida al amor entre la mujer y el hombre. Por estas razones, la sexualidad, entendida como origen de vida y plasmación del amor humano, ha merecido un gran respeto a lo largo de la historia de la teología moral y ha disfrutado de tanta excelencia.

Pero esta esplendidez de la sexualidad humana representa además un instinto primario en el ser del hombre y de la mujer, del cual pueden originarse verdaderos desórdenes morales.

Más aún, la sexualidad mal practicada es causa de no pocos vicios que llegan a provocar diversas enfermedades e incluso da lugar a frecuentes crímenes pasionales.


La masculinidad y femineidad hacen relación uno a la otra, de forma que la sexualidad perfecta se vive en pareja porque la sexualidad es un lenguaje espiritual para la persona que ama.

Tres niveles en el diálogo del amor




Son tres aspectos inseparables del comportamiento humano. Por eso el diálogo de amor, en la vida conyugal, abarca tres niveles: 


Nivel de Genitalidad





Está asociado a los órganos de la generación que su tema principal es la atracción sexual biológica. Para el hombre lo genital tiene su valor como “signo”  y como tal cuenta con un significado algo más total y profundo, es decir, una comunión interpersonal, mutua y de entrega mutua. Si este “signo” se lo convierte solo en un instrumento de compra-venta, esto pierde valor y solo estamos tomando en cuenta los aspectos físicos y corporales llegando únicamente a la endócrina.

Eros y Ágape

En este nivel ya es más atracción sexual psicológica, es decir, que ya es un sentimiento de afectividad de un sexo a otro y la finalidad ya no es engendrar sino es estar con esa persona porque de por medio hay un placer  especial.

El eros es un llamado al espíritu del otro a través del cuerpo  pero además se toma en consideración la calidad de la persona en muchos aspectos como la cultura, belleza, vestido., etc., esto debe  llevar hacia el “ágape” que nos trata de dar a entender que es una entrega desinteresada que no debemos tomar cuenta defectos, estabilidad económica, etc., sino es llegar a la espiritualidad.





Se enfoca el significado de estos dos términos bajo la óptica del amor humano entre un hombre y una mujer.


El Amor hombre-mujer aspira a lo definitivo, plenitud total, a vivir su integración matrimonio-conyugal, armonizándose y buscando una unidad desde su pluralidad. Son dos partes, hombre y mujer,  que forman un ser compuesto. Que engloba la existencia de ambas personas, de forma exclusiva, y en todas sus dimensiones. No son arrebatos momentáneos de actuaciones, sino una liberación de entrega de si mismo hacia el otro.


Les recomendamos visitar estos enlaces Relacionados:

https://www.youtube.com/watch?v=d14_zyT9jAE
https://prezi.com/wb3bbsbjcxyg/sexualidad-afectividad-y-genero/
http://mariapaulavelez.com/homepost/los-valores-de-hombres-y-mujeres/
http://es.slideshare.net/ricky_ztm/valores-hombre-y-mujer
http://lagnosisdevelada.org/lasexualidad.html
http://www.mineducacion.gov.co/1621/article-173947.html
 

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